CURTICIÓN VEGETAL
La curtición es el proceso por el cual se convierte una piel en cuero a través del tratamiento de diferentes componentes que ayudan a su posterior conservación y lo dotan de color. Nuestro cuero de curtición vegetal utiliza para este proceso materiales provenientes de plantas como el Quebracho y la Mimosa. La mezcla de los extractos vegetales con la piel se lleva a cabo dentro de unos grandes tambores de unos tres metros de diámetro. Después se procede al pulido artesanal de la piel para terminar con el engrasado. Para este último paso se utilizan lípidos como el aceite de oliva para darle el toque único que caracteriza nuestros productos. De este modo, recuperamos la manera tradicional y artesanal de curtición, aplicando las últimas tecnologías. Asimismo nuestra piel está libre de metales pesados que pudiesen ser dañinos para nuestra salud y es reciclada del sector alimentario. 

Aunque el coste de producción es muy superior, es un método que respeta el medio ambiente y garantiza la sostenibilidad de la industria. También favorece el pequeño comercio ya que son los artesanos tradicionales los que todavía siguen empleando esta técnica para el curtido. Esto nos permite apoyar a nuestras comunidades a nivel local.  

Estéticamente se consigue un acabado imposible de imitar por los grandes procesos industriales, con colores vivos y naturales, que mejoran con el tiempo. Además, cada producto evoluciona de forma independiente y única.

TRADICIÓN MEDIEVAL
En los áridos y fríos campos del norte de Castilla, existe una comarca que se ha dedicado a la curtición de piel desde tiempos anteriores a los Reyes Católicos. Aquí en Villarramiel las técnicas medievales de tratamiento de la piel ha persistido hasta nuestros días. No es de extrañar que proveedores de Casas Reales de toda Europa elijan este lugar para efectuar sus compras de piel. En nuestra tenería castellana llevan años concienciados con los procesos sostenibles, haciendo que la piel mantenga su naturalidad. Entrar en sus talleres es como viajar en el tiempo, desde sus tambores hechos de exclusiva madera africana girando hasta los artesanos tratando y seleccionando las pieles una a una a mano. No nos cabe duda de aquí se produce la mejor materia prima del país.


PERFEZIONE DI TOSCANA
Entre Pisa y Florencia, bañado por el rio Arno, existe una villa encantadora considerada la capital mundial del cuero. Fundada en la Edad Media, Santa Croce Sull’Arno es hogar de los mejores curtidores de Italia. Solo hace falta dar una vuelta por la “Via del Cuoio” para darse cuenta esta población vive por y para la curtición vegetal del cuero. Con todas sus tenerías centenarias donde sus artesanos peleteros ponen en práctica las técnicas más tradicionales para asegurar la icónica “excelencia toscana”. Nuestra tenería cuenta con más de dos siglos de historia y es una de los mejores de todo el continente. Aquí la obsesión es minimizar el impacto en el medio ambiente a través de nuevas tecnologías y la búsqueda del acabado perfecto. Esto se consigue gracias a su método de mezcla de componentes vegetales, resultando en un cuero con un tacto, color y perfume únicos en el mundo.